21 de febrero de 2007
Por: El Nuevo Dia
Como de costumbre, Irma Rivera viuda de Steinberg, pasó la mañana de ayer en un centro para envejecientes en Puerta de Tierra.
De regreso a la égida donde reside hizo una parada en la Oficina de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) en Santurce para hacer un reclamo que espera no se convierta en parte de su rutina diaria.
‘‘Mira la inconsistencia de eso, la factura de $23.71 es por 33 días y la de $237.65 es por 26 días”
Héctor Reyes
Explicó que en los pasados dos meses su factura de consumo se agua se disparó de $12.81 a $49.18. Este consumo no se ajusta a su realidad. Vive sola en su apartamento y pasa el día en un centro, donde desayuna y almuerza.
“Me fui de vacaciones un mes y mi factura no cambió. ¿Cómo es eso?”, cuestionó Rivera.
“Yo le dije a la mujer que me atendió que no quiero volver aquí el próximo mes. Que esta es la segunda vez que vengo y no resuelven el asunto”, agregó molesta.
La factura que refutó ayer tenía una lectura estimada.
Rivera no está sola. Ayer una treintena de personas llegó a la oficina de AAA en la calle Hipódromo a cuestionar cargos en su estado de cuenta.
Un empleado, que pidió permanecer en anonimato, señaló que las quejas por sobrefacturación han aumentado porque la agencia no cuenta con el personal necesario para realizar las lecturas reales mensualmente.
Dijo que esto obliga a los oficiales a alternar las lecturas reales y las estimadas. La situación surgió cuando se cambió el ciclo de facturación bimensual a mensual.
La situación de Héctor Reyes es similar. Cuando recibe su factura con una lectura real su consumo llega a $23.71, pero cuando se estima supera los $200.
“Estoy llamando desde el sábado, cuando recibí la factura, pero nadie puede explicarme qué pasa”, señaló Reyes, mientras esperaba su turno con las facturas en la mano.
“Mira la inconsistencia de éso, la factura de $23.71 es por 33 días y la de $237.65 es por 26 días”, comentó indignado.
Reyes, de 36 años, y su esposa trabajan fuera del hogar. Los dos hijos asisten a la escuela durante el día. La familia llega a la casa a dormir.
Pero, en el caso de Madeline Cruz su problema se ha prolongado tanto que tuvo que radicar una querella ante el Procurador del Ciudadano.
Ella vive sola y tiene dos trabajos, pero dijo que su factura de consumo de agua responde a un “familión”.
Narró que el asunto con la sobrefacturación comenzó tan pronto adquirió su propiedad en Bayamón en verano pasado. Sin embargo, el verdadero problema son los ajustes.
“Las querellas se hacen por teléfono, pero para los ajustes tienes que ir en persona”, indicó. “Esto es un robo. Me están cobrando por agua que no consumí”, agregó.
Ante esta situación, propuso radicar una demanda de clase contra la AAA.
“Una demanda es lo único que va a llevar a la AAA a atender este problema”, afirmó Cruz.
En el caso de la Autoridad de Energía Eléctrica, un grupo de abonados intenta lograr un pleito de clase por cobro excesivo de los servicios.